SOCIEDAD EN CRISIS Y SALUD: Una anamnesis peculiar

Tras la política neoliberal que se impuso en la década de 1980, que incluyó la liberalización financiera destinada a extraer enormes sobreganancias mediante una especulación suicida, ha habido repuntes momentáneos en determinados países que habían hecho creer a algunos que la crisis estaba definitivamente superada y que el capitalismo iniciaba de nuevo una larga y sostenida onda de expansión. Pero, como era de esperar, no ha sucedido así, hemos sido testigos de la ley tendencial a la caída de la tasa media de ganancia del capital, y desde el verano de 2007 y más crudamente desde el de 2008, este sistema se está precipitando hacia un estancamiento o crecimiento tan débil que no puede dar el salto a la recuperación sostenida en el tiempo, y esto porque las sucesivas crisis parciales y específicas han terminado por confluir en una “nueva” y más global que estamos padeciendo.

En el campo de la salud, esta situación se ha ido manifestando de diferentes formas, desde un intento creciente a privatizar los servicios sanitarios públicos, hasta la medicalización de la asistencia sanitaria  y la mercantilización de la salud donde prima los beneficios de las grandes empresas farmacéuticas y la industria aplicada  a la tecnología sanitaria. En el devenir de esta crisis sistémica del capitalismo, “Esculapio” (la medicina curativa, medicalizada y tecnológica) se está imponiendo cada vez más a “Higeia” (la medicina preventiva,  social y comunitaria). La investigación en el campo de la salud se está inclinando descaradamente hacia la tecnificación, mientras que la etiología, las causas de las enfermedades y los problemas de salud, se están viendo desplazadas y arrinconadas en las formas más simplistas del determinismo biológico.  Para muestra basta un botón: en la reciente XXI edición de los premios EDIMSA (Empresa de Editores Médicos S.A.), el premio al “medicamento del año” se le concedió a un fármaco que consigue la evacuación completa del intestino (que se precisa para realizar una correcta colonoscopia); es decir, para que nos entendamos –y con todos los respetos-, se le concedió a un purgante.

En estos tiempos de crisis se hace más necesario que nunca reivindicar un cuidado de calidad de nuestra salud en el ámbito de lo público, y una investigación de las enfermedades mediante un análisis integral que incluya sus causas en todos los posibles niveles de acción, como premisa imprescindible para la mejora presente y futura de la salud de la población.  No basta con una exploración física y unas pruebas complementarias (analítica, radiografías, etc…), ni plantear un adecuado diagnóstico, una etiqueta de su proceso patológico. Habría que hacer un esfuerzo por realizar una  anamnesis un tanto peculiar, que se caracterice por comprender los problemas sociales desde las lesiones biológicas (y viceversa).

Es insuficiente que a un paciente imaginario se le diagnostique una anemia por déficit de hierro (ferropénica). Se necesita, también, analizar todas las posibles causas que han desencadenado esa enfermedad particular en esa persona individual. Tanto las causas internas o biológicas, como las externas o sociales. Primero analizaremos los procesos internos que pueden desencadenar este tipo de anemia, como  hemorragias por úlcera gástrica o tumores de colon o estómago, que tienen en común producir pérdidas sanguíneas inadvertidas por el paciente. Y si hemos detectado una úlcera de estómago sangrante (sin infección por Helicobacter pylori), habrá que investigar, por ejemplo, qué causas o agresiones del medio exterior han podido originarla: el consumo reciente de fármacos, hábitos tóxicos (tabaco, alcohol y otras drogas), pero también los posibles sucesos estresantes en su entorno familiar y laboral. Porque, ¿el personal sanitario no debe tener en cuenta si el paciente está atravesando una agobiante situación en la casa al tener que cuidar a su madre enferma de Alzheimer y sin ninguna ayuda real de las instituciones?  ¿Y debe ignorar que en la empresa donde trabaja se ha iniciado un expediente de regulación de empleo (ERE) y el panorama laboral es incierto y se preparan duras luchas para tratar de evitarlo?  Ya que todas estas situaciones de estrés psicosocial que sufre nuestro paciente son conocidos  determinantes del ulcus gástrico.

Ante una enfermedad, o enfermedades particulares debemos, por tanto, realizar un amplio y profundo estudio de todas las causas que en el estado actual del conocimiento científico se conoce sobre ellas y con la humildad de saber que casi nunca tenemos certezas absolutas, que no siempre se conocen todas las causas y que, por lo mismo, todavía existen muchas enfermedades que no se pueden curar y, además, que no existen enfermedades, sino enfermos.  Si lo que pretendemos es su tratamiento integral y prevenir  su enfermedad en el futuro, deberemos prescribir los tratamientos farmacológicos disponibles tanto para su anemia como para su úlcera y atenderemos los cuidados para equilibrar sus hábitos personales de consumo así como los apoyos e intervenciones sociosanitarias necesarios para su familiar con Alzheimer que alivie a los cuidadores y mejore, en la medida de lo posible, a la propia enferma. Si queremos continuar con acciones que actúen realmente en todas las causas, no ya como profesional sanitario, sino como ciudadano consciente y responsable de mejorar nuestra sociedad, seguiremos “prescribiendo” las necesarias intervenciones socioeconómicas, exigiendo a las administraciones públicas que generen empleo estable y no destruirlo. Porque tratar integralmente y en profundidad a nuestros pacientes nos obliga a adentramos de lleno en el ámbito de lo político, y más aún cuando la sociedad está en crisis y las mejoras laborales, sanitarias y de todo tipo conseguidas y conquistadas a lo largo de años se están viendo amenazadas. Ya lo decía en 1847, en un período de grandes convulsiones sociales,  el patólogo alemán Rudolf Virchow, “la política no es más que la medicina pero a lo grande”.

Sociedad en crisis y salud. Una anamnesis peculiar

http://blogs.elcorreoweb.es/tribunas/2010/12/03/sociedad-en-crisis-y-salud-una-anamnesis-peculiar/

Una respuesta to “SOCIEDAD EN CRISIS Y SALUD: Una anamnesis peculiar”

  1. Excelente e interesante contenido del post

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