¿EXISTEN CEREBROS FEMENINOS Y MASCULINOS?

Cuando se habla de las diferencias entre hombres y mujeres suele ser habitual que abunden las anécdotas, graciosas por otro lado, y en algunos casos verídicas, pues todo el mundo sabe que entre los hombres y mujeres existen diferencias de comportamientos pero también, y fomentado por los medios de comunicación, muchos estereotipos (dañinos y perjudiciales sobre todo para las nuevas generaciones de mujeres…).

Recuerdo a mi hija adolescente, educada como una “persona”, teniendo que aguantar la presión mediática de todo tipo, con los estereotipos y prejuicios sexistas cada vez más y más acentuados (TV, cine, radio, música, ….) dirigidos especialmente a la vulnerable población adolescente femenina.

Ante tanta avalancha mediática, las jóvenes tienen tres “soluciones”: 1) enferman de anorexia nerviosa (y en algunos casos se mueren), 2) se transforman en auténticas “barbis” aptas para seducir a los más tontos, inseguros y superficiales (que abundan más de los deseable), o 3), como mi hija, se transforman en mujeres 0 adornos, 0 modelitos, 0 maquillaje, 0 depilación y 0 imagen florero y apta para emparejarse con hombres, o mujeres, inteligentes y profund@s. El problema actual es que en este tercer grupo hay muy pocas (¡lógico!, cómo lograr sobrevivir a tanta presión y manipulación). Ya, ya, y entre medio de estos tres grandes grupos que me acabo de inventar, están los matices grises, unos hacia un lado, otros hacia otro…en cualquier caso, ojalá que muchos tonos intermedios vayan creciendo en la escala del último grupo, por el bien de nuestras mujeres jóvenes.

Encima la ciencia apoyando toda esta confusión, ¡confundiendo comportamientos con órganos cerebrales!…decir que hay cerebro femenino y masculino, es acientífico y absurdo. Es como decir que hay cerebros de negros (o amarillos) y de blancos, de ricos y de pobres, de homosexuales y heterosexuales,….este tipo de afirmaciones falaces son comunes en la ciencia y se argumenta, de forma igualmente falaz, de la siguiente manera:

Primero observo, y mido, un desigual comportamiento entre hombres y mujeres, por ejemplo, que las mujeres recuerdan más los conflictos emocionales que los hombres…o de negros y blancos, por ejemplo, los  negros tienen su miembro viril más largo y en una angulación más propicia para la acción,…, y esto lo han dicho científicos de renombre, no es broma. A partir de unas observaciones (más o menos exactas) nos inventamos toda una historia plausible del por qué las mujeres son más emocionales o los negros están dotados para la acción sexual (en una época donde era habitual asociar la potencia sexual o muscular con la “tontucia” y el poco control racional). Tras construir nuestra historia (aquí la fantasía del hombre ha ganado claramente a la de la mujer y eso que ellas son más fantasiosas que ellos) pasamos al órgano, al cerebro. Que si el sistema límbico, al ser el órgano de las emociones está más desarrollado en la mujer….que si tal porción del cerebro (donde se encuentran nuestros impulsos dominantes y activo-sexual) es “diferente” en los cerebros de los negros….Pero como en realidad nunca se han visto esas pretendidas diferencias (dentro de la gama de la diversidad estructural de los cerebros de la especie humana), pasamos de los órganos a las interconexiones (cuya gama de diversidad física y funcional es mucho mayor y sutil) y, si no,  a las hormonas….y así indefinidamente para no demostrar lo indemostrable.

El cerebro de la especie humana es único y también diverso, pues si no fuera único no sería diverso. Es único respecto al cerebro de los mamíferos o de las aves y, también, el cuerpo humano es único, y el hígado y la cara…, tratar de clasificarlo en función de grupos sociales o culturales diferentes es un acto de cosificación, al igual que ya ocurriera con la inteligencia y otros constructores producto de nuestra conciencia y capacidad de abstracción.

5 comentarios to “¿EXISTEN CEREBROS FEMENINOS Y MASCULINOS?”

  1. Afirmar que el cerebro del hombre y el de la mujer son diferentes es como afirmar que sus manos son diferentes. Por supuesto que existen diferencias entre los cerebros de los distintos individuos, pero éstas están presentes ya sean hombres o mujeres. De dichas diferencias dependen las aptitudes y las actitudes de cada individuo, pero además éstas están determinadas por las hormonas, el medio ambiente y muy especialmente por la cultura y la educación. “Yo soy yo y mi circunstancia”, como afirmaba aquel gran filósofo llamado Ortega y Gasset, lo que cada uno piensa, lo que cada uno vive, le determina en menor o mayor medida. Hay circunstancias que marcan la vida de las personas, marcan su comportamiento, su manera de ver las cosas, su forma de relacionarse con los demás y en definitiva, marcan “sus diferencias”. Cada individuo es único e insustituible, y por tanto, existen aspectos o rasgos de sí que le diferencian del resto, pero ello no debe dar pie a dividir a la población en dos grandes grupos: “hombres” y “mujeres”.

    A pesar de que la sociedad ha avanzado mucho, hay muchos ámbitos en los cuales ésta se encuentra estancada y me atrevería a decir que sigue siendo tan arcaica como hace siglos. Es ése el caso del machismo, que tan arraigado se encuentra en nuestra sociedad y cuya erradicación no estriba, a mi juicio, en vestir a las niñas de azul y a los niños de rosa, sino en educarlos desde y para la igualdad.

    Empeñarse en intentar demostrar o afirmar categóricamente que existen diferencias entre los cerebros de los hombres y los de las mujeres es querer salvar aquello que está abocado a su fin y que precisamente una gran parte de la sociedad lucha por dejar atrás.

  2. Gracias, Esther por tu comentario. ¡Excelente!

  3. Jesús Benítez Says:

    Diferencias, entre un cerebro masculino y femenino???…Puede ser, pero no a nivel intelectual o de comprensión, en todo caso en forma, tamaño(diferenciado por cuestión de micras) pero nunca por la capacidad de saber. A nivel evolutivo, siempre el ser humano ha ido mejorando su capacidad, a la par de que su cerebro iba en aumento.

    Pero sin embargo, llegando al punto de evolución el hombre siempre ha sido más grande y más fuerte en cuanto a cuestiones generales, y la mujer sin embargo siempre se le ha otorgado la elasticidad y la inteligencia.

    A mi entender somos semejantes, ya que siempre un hombre puede llegar a ser más elástico que una mujer, al igual que la mujer puede ser más fuerte que un hombre. Y de esta misma forma, la diferenciación de los cerebros masculinos y femeninos es una patraña y una falacia, que fue creada por investigadores y hombres demasiado machistas o demasiado influenciados por una sociedad de una ideología demasiado arraigada en un pensamiento, mas bien primitivo.

    Un saludo

  4. Luisa Rodríguez Says:

    Hay que ser más riguroso con las afirmaciones y estudiar más para a partir de ahí hablar con fundamento y no con opiniones subjetivas. Os recomiendo el trabajo de Louann Brizendine, que, si de rigor científico va el tema, creo que es un trabajo que está bastante documentado y comprobado empíricamente.
    Un reportaje del Punset (que tampoco es que sea santo de mi devoción) con una entrevista con dicha científica puede iluminar el debate. Este es el link:
    http://www.rtve.es/mediateca/videos/20101010/redes—cerebro-masculino/898672.shtml

    Un saludo.

    • Estimada Luisa,

      Efectivamente hay que ser riguroso con las afirmaciones y estudiar más, en calidad que no en cantidad, para sacar conclusiones contrastadas y con fundamentos científicos para evitar opiniones subjetivas. Las opiniones subjetivas son aquellas que se plantean sin basarse en los hechos objetivos y, por tanto, no confirmados por la experimentación. En el tema que nos ocupa, el estudio de la estructura, fisiología y mecanismos de acción de los neurotransmisores cerebrales. El estudio que citas está lleno de falacias sin fundamento científico como las supuestas diferencias entre los cerebros femeninos y masculinos. Entre medio de esa gran mentira existen las verdades parciales que ya hace mucho conocemos los que estudiamos estos temas. Claro que existen diferencias hormonales e interrelacionadas con los efectos de los neurotransmisores, pero de ahí a decir que “los cerebros femeninos” y “masculinos” son diferentes hay un abismo. Además, la autora cae en muchos tópicos sobre las supuestas diferencias de comportamientos previamente establecidas por esas no demostradas diferencias estructurales que es habitual encontrar en algunos científicos que caen en el determinismo biológico, especialmente en EE.UU. El libro excepto en que da una abundante información del funcionamiento de las hormonas y su relación con los neurotransmisores (como te digo ya conocidas muchas de ellas) es decepcionante por el recurso fácil a los tópicos. Tanto que es casi gracioso como la autora da por sentado diferencias de comportamientos entre niños y niñas que ella observa en un contexto cultural muy particular como el de los EE.UU y que en nuestro medio se da de forma diferente por, a su vez, diferente cultura.

      Te recomiendo el excepcional libro de los profesores de Harvard, R. Lewontin y R. Levins, “No está en los genes” que desenmascara y desmonta muchas investigaciones y razonamientos mecanicistas y simplistas que abundan tanto en su país.

      Un cordial saludo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: