LAS CAUSAS CONCRETAS DE LAS DESIGUALDADES SOCIALES EN SALUD: EL CASO DE LA EPIDEMIA DE GRIPE PORCINA.

INTRODUCCIÓN

Las corrientes y escuelas en el área de la epidemiología y la salud pública que, tanto dentro como fuera de nuestro país, promueven la investigación y el análisis de las desigualdades sociales en salud, pecan, desde mi punto de vista, de un exceso de holismo y análisis global que eluden las circunstancias y elementos concretos que se someten a estudio, y, por consiguiente, obvian sus causas directas y evitan señalar a sus posibles responsables. Sus propuestas de intervención son, igualmente, generales y poco empeñadas en la acción, al no atender a los aspectos más específicos y concretos de los problemas de salud que, efectivamente, sufren de forma desigual los grupos, las comunidades o los países más desfavorecidos económica y socialmente.

En esta primera reflexión de lo que está ocurriendo a raíz de la epidemia de gripe porcina en México y EE.UU, pero especialmente en la primera por su gravedad y extensión, no deberíamos caer en el análisis superficial, por insuficiente, de que México, un país pobre y con unas desfavorables condiciones económicas, sociales y sanitarias, sea el origen y sufra de forma más acuciante y letal dicha epidemia.

EL BROTE DE GRIPE A(H1N1)

Uno de los aspectos que más llama la atención de este brote de gripe porcina, ya humana, desde que se declaró a finales de Abril son las importantes lagunas en la información  que presentan y que son esenciales para analizar e indagar en sus causas. Así, en  la reconstrucción de los hechos para la investigación epidemiológica, algunas de las primeras preguntas que nos debemos hacer son:

–         ¿Cuándo y dónde aparece?

–         ¿Quién sufre el primer caso, o los primeros casos?

–         ¿Cuál ha sido el mecanismo de transmisión de estos primeros casos?

–         ¿Cómo ha continuado la transmisión desde el foco inicial?

Y a partir de estos primeros interrogantes seguimos la reconstrucción histórica de lo que ha pasado para ir entendiendo el problema, porque más de 100 muertes y muchos más infectados de un virus, en principio animal, y que además parece que no es muy virulento, “no ocurre de la noche a la mañana”.

Y en el cúmulo de información mediática y no mediática (organismos nacionales e internacionales de salud incluidos) estas preguntas esenciales no tienen respuesta y entonces es cuando uno sospecha que está pasando algo, que se ocultan datos y circunstancias, en definitiva, que no se está contando toda la verdad. Y teniendo en cuenta que lo que se oculta, o lo que no se sabe, es primordial para entender las principales causas y proponer soluciones efectivas, la cuestión es de suma gravedad.[1]

Indagando un poco más en los fuentes de información disponibles podemos encontrar un artículo publicado en la revista mejicana La Jornada[2] que notifica que en el poblado de La Gloria perteneciente a la sede de Perote (Estado de Veracruz) se produjo en los últimos meses una epidemia de enfermedades respiratorias que afectó a una parte importante de su población. Además, este hecho es informado por dicha revista mexicana en varias ocasiones, a partir de las denuncias de los habitantes del lugar y no obtiene respuesta de las autoridades sanitarias nacionales ni internacionales. Se da la circunstancia de que en esta población se encuentra, recientemente instalada, Granjas Carroll, la mayor empresa de cría de cerdos y procesamiento de productos porcinos del mundo (subsidiaria de la empresa estadounidense Smithfield Foods con filiales en Norteamérica, Europa y China) la cual niega cualquier conexión de la afección con sus instalaciones, sin aportar pruebas que confirmen la ausencia de la enfermedad, y tipo de enfermedad, en los animales .

Debido a la persistencia de los casos de enfermedad respiratoria y después de innumerables esfuerzos de la comunidad para obtener la ayuda de las autoridades, a finales de 2008 algunos funcionarios locales de salud  comenzaron a investigar y encontraron que más del 60% de la población (de unas 3.000 personas) estaban infectadas con una enfermedad respiratoria, pero no confirmaron de qué enfermedad se trataba.

gripeEl 4 de abril de 2009, el periódico mexicano La Jornada publicó un artículo sobre la lucha de la comunidad La Gloria con la foto de un niño en una manifestación sosteniendo una pancarta con un dibujo de un cerdo y la leyenda: “Peligro, Granjas Carrolls”[3].

Hasta el 27 de abril de 2009, días después que el gobierno federal mexicano anunciara oficialmente la epidemia de influenza porcina, la prensa reveló  que  el primer caso diagnosticado en el país fue el de un niño de 4 años de la comunidad de La Gloria, el 2 de abril de 2009. El secretario de Salud de México dice que la muestra que le tomaron al niño fue la única de esa comunidad que las autoridades conservaron. Se sabe también que una firma privada de evaluación de riesgos estadounidense, Veratect, había notificado a los funcionarios de la OMS en la región de los brotes de la enfermedad respiratoria en La Gloria desde principios de abril de 2009 [4]. Cuando a la muestra obtenida del niño se le hicieron las pertinentes pruebas de laboratorio, se confirmó que era influenza porcina [5].

Dada la falta de claridad con que los distintos responsables han actuado, se han producido grandes lagunas en el conocimiento de:

–         Los resultados de las pruebas a los animales de la granja,

–         Los resultados de las pruebas de los primeros afectados, excepto el niño anteriormente comentado,

–         La conexión entre los casos y la reconstrucción exacta de las relaciones familiares, laborales y escolares de los primeros casos.

Por lo que, en definitiva, este cúmulo de medias verdades, o si prefieren, de falta de información y de indagación, ha impedido demostrar fehacientemente quién o quiénes son los responsables directos e indirectos del brote y las causas minuciosas desde sus inicios y el posterior desarrollo.

Pero teniendo en cuenta los conocimientos que se tienen en la actualidad sobre la gripe humana y animal, las ausencias de determinadas informaciones y los puntos oscuros –o no conocidos- sobre la información pertinente para aclarar el brote, son precisamente los que nos señalan sus  orígenes y sus responsables. Hace años que los expertos han alertado de los peligros del aumento de criaderos industriales a gran escala en América del Norte, al crear las condiciones perfectas para el surgimiento y  dispersión de nuevas formas de influenza altamente virulentas. “Debido a que los sistemas de alimentación tienden a concentrar grandes cantidades de animales en muy poco espacio, facilitan la rápida transmisión y mezcla de los virus”, avisan los investigadores del Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos en 2006 [6]. Tres años antes, la revista estadounidense Science también advierte que la gripe porcina presenta una evolución rápida por el aumento en el tamaño de los criaderos industriales y al uso generalizado de vacunas en estos establecimientos[7]. Las condiciones insalubres y de hacinamiento de los criaderos hacen posible que con mucha facilidad el virus se recombine y desarrolle nuevas formas. Una vez que esto ocurre, el carácter centralizado de la industria garantiza que la enfermedad se disemine, ya sea por las heces, el alimento, el agua, o incluso las botas de los trabajadores [8]. Sin embargo, según los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos “no existe un sistema nacional de seguimiento que determine cuáles son los virus que prevalecen en la población porcina de Estados Unidos” [9] y, ni qué decir tiene, en la de México.

CONCLUSIONES

La epidemia se sigue extendiendo, las fases de alerta por pandemia de la OMS también van incrementando su número[10] y la información sigue siendo del mismo tipo: sobre el control y las medidas de prevención para la detección de los casos sospechosos y el aislamiento y tratamiento inicial. Pero mientras esto se hace, y se debe seguir haciendo, es curioso observar cómo en ésta y otras fuentes de información especializada de organismos oficiales[11] se siguen ocultando el origen real y primero, la raíz del problema,  para que las medidas de prevención sean realmente efectivas en el presente y en el futuro. La política, en este caso de los EE.UU y del gobierno de México de seguir implantando sus grandes empresas, que generan graves contaminaciones y peligros ambientales, en las zonas empobrecidas de países de la periferia, donde, además, no se controlan de forma adecuada las condiciones sanitarias de los animales y de la población, lo que supone un cóctel perfecto para que se produzcan graves problemas de salud como el actual o los conocidos problemas en relación con la gripe aviar.


[1] Silvia Ribeiro, “Epidemia de lucro”, La Jornada, 28 de abril de 2009: http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=opinion&article=020a1pol

[2] GRAIN, “A food system that kills. Swine flu is meat industry’s latest plague”, April 2009, http://www.grain.org/articles/?id=49

[3] Andrés Timoteo, “Alerta epidemiológica en Perote por brote de males respiratorios”, La Jornada, 4 de abril de 2009.

[4] Dudley Althaus, “World’s queries have no answers”, Houston Chronicle, 27 de abril de 2009.

[5] Andrés T. Morales, “Cerco sanitario en Perote, tras la muerte en marzo de bebé por gripe porcina”, La Jornada, 28 de abril de 2009:  http://www.jornada.unam.mx/2009/04/28/?section=politica&article=012n2pol; Tracy Wilkinson y Cecilia Sánchez, “Mexico tries to focus on source of infection”, Los Angeles Times, 28 de abril de  2009.

[6] Mary J. Gilchrist, Christina Greko, David B. Wallinga, George W. Beran, David G. Riley and Peter S. Thorne, “The Potential Role of CAFOs in Infectious Disease Epidemics and Antibiotic Resistance”, Journal of Environmental Health Perspectives, 14 de noviembre de 2006.

[7] Bernice Wuethrich, “Chasing the Fickle Swine Flu”, Science, vol. 299, 2003

[8] Iniciativa de políticas pecuarias en favor de los pobres. La producción pecuaria industrial y  sus riesgos para la salud mundial. FAO, 2007. http://www.fao.org/ag/againfo/ programmes/es/pplpi/docarc/pb_hpaiindustrialrisks.html

[9] CDC, 21 de abril, 2009 / 58 (Dispatch);1-3: http://www.cdc.gov/mmwr/preview/mmwrhtml/mm58d0421a1.htm

[10] Organización Mundial de la Salud. 20 de Abril de 2009. http://www.who.int/es/

[11] CDC, 29 de abril, 2009. Influenza porcina (gripe porcina). http://www.cdc.gov/swineflu/espanol/

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