PROPUESTA DE UN MODELO ECOSOCIAL PARA EL ESTUDIO DE LAS CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES

Desde el enfoque epidemiológico se habla del continuum salud-enfermedad, como su objeto de estudio recalcando que la relación entre ambas es un proceso dinámico, continuo, donde se pueden producir distintos grados de pérdida o ganancia de salud. Partiendo de esta premisa, sin embargo, nuestra prioridad será el análisis de los problemas de salud que padecen las comunidades, de sus causas o determinantes para plantear las intervenciones necesarias. Qué duda cabe que en el abordaje de estos problemas surgirán aspectos que no solo evitan la enfermedad sino que promueven el estado de salud y bienestar de la población, y que en este proceso será necesaria la ayuda e interacción de otras disciplinas científicas.

Decíamos que en el estudio de las causas de las enfermedades, a pesar del acuerdo casi unánime, al menos teóricamente, del origen multicausal del proceso de la enfermedad, hay que llamar la atención sobre cómo las corrientes más holísticas, en su crítica al simplismo del empirismo y determinismo, se desvían hacia el dogmatismo absolutizando lo universal1.

El modelo ecosocial para abordar –y entender- los problemas de salud propone analizar el conjunto de causas internas que se producen en la biología de los seres humanos conformados por las influencias económicas, sociales y culturales a lo largo de la historia. Por ello, Nancy Krieger se pregunta el porqué especificar que la epidemiología es social, “¿Acaso no toda la epidemiología es, a fin de cuentas, “social”? En la medida en que las personas son simultáneamente organismos sociales y organismos biológicos, ¿cabe suponer que alguna vez algún proceso biológico se exprese fuera del contexto social?. A lo que rápidamente Krieger nos señala el inevitable camino de vuelta. …; más aún: ¿cabe suponer que exista algún proceso social que no esté mediado por la realidad corporal de nuestros cuerpos profundamente generativos y mortales?...2. O dicho con otras palabras, ¿Acaso no todo proceso social es la expresión y producto, a un nivel superior, de la agrupación de organismos humanos biológicos?

Plantear un modelo es ir elaborando un marco teórico, un conjunto de principios que nos ayuden a la investigación y a la acción y, en definitiva, que nos oriente a la hora de la comprensión de los fenómenos en el campo de las ciencias de la salud humana. El análisis del porqué las personas gozan de más o menos salud debe, en primer lugar, especificar el contexto en el que se plantea. Una de las características de los marcos ecosociales es reconocer la posibilidad de diferentes niveles o escalas en el estudio de las causas de las enfermedades. Diferentes escalas hacia el exterior y hacia el interior del organismo humano, en el que partiendo del individuo vamos ampliando o reduciendo el enfoque, y analizando los determinantes de los procesos de la enfermedad. Decíamos (siguiendo a Pérez Hernández) que solo partiendo de lo individual, del objeto –en nuestro caso el organismo humano- que es donde se funden las contradicciones, las interacciones, tanto las internas como el efecto que sobre éstas ocasionan las externas, podremos entender y caracterizar lo singular, lo general y lo universal, lo común3.

Así, en el análisis de la enfermedad de un individuo particular veremos que en su proceso patológico confluyen causas biológicas, su constitución genética, producto de su evolución filogenética y ontogénica, de continuas interacciones “biología-medio” de sus antecesores y del propio sujeto analizado. Es esencial conocer y estudiar los procesos genético, bioquímico, celular, etc., origen o causa de la lesión en el sujeto de estudio. El diagnóstico más o menos preciso (según el estado del conocimiento de esa lesión) nos ayuda a entender las causas internas de la enfermedad. Dejar el estudio aquí, como ocurre en demasiadas ocasiones en la investigación y práctica médico-asistencial, deja inconcluso el análisis, ya que sobre ese organismo biológico actúan o han actuado los determinantes del medio, causantes externos de la lesión. Por tanto, indagaremos en las agresiones que en los distintos niveles externos influyen en nuestro individuo (¡o han actuado en sus progenitores!), las que parten del medio familiar, laboral, social, geográfico –incluida las características climáticas-, etc.

Debemos aplicar un modelo, en suma, que avance en la comprensión de los procesos patológicos de forma holística e integrada, que se enfrente a la fragmentación y especialización en la que han caído, entre otras, las ciencias médicas o de la salud. Así nos lo recuerda el afamado biólogo evolucionista, Faustino Cordón, hace ya un tiempo: “…..en los últimos decenios la investigación biológica ha caído cada vez más en la especialización, con todas sus características positivas y negativas; ha progresado mucho el análisis detallado de lo muy pequeño y que está en la intimidad de los seres vivos…pero por otro lado ha producido la fragmentación del conocimiento….el olvido de la significación estratégica para el progreso del pensamiento teórico (a la búsqueda de la ley) que es precisamente el leit motiv de la ciencia….se ha abierto un abismo cada vez mayor entre las teorías científicas parciales, especializadas y el pensamiento general…..4

La epidemiología podría encontrarse, en este sentido, en una situación privilegiada, pero también de mayor responsabilidad para, a través del desarrollo de teorías como la ecosocial, defender esta integración necesaria. Pero no deja de ser una ciencia más en su contribución de avanzar en el conocimiento de los problemas de salud de las poblaciones. La interdisciplinariedad de las intervenciones deben basarse en investigaciones multidisciplinares, que involucren a los profesionales de distintas ramas de la medicina y de otras ciencias en el proceso de comprensión de las enfermedades y avanzar no solo en el entendimiento de éstas sino también en el conocimiento general, lo que Cordón llamaba “…progreso del pensamiento teórico (a la búsqueda de la ley)..”, porque, continuaba diciendo, “…desentrañar los procesos de los seres vivos debe considerar la observación del interior de dicho ser vivo para aportar luz al conocimiento de éste, pero esta luz solo puede lograse enfocando estos procesos parciales en la debida perspectiva del proceso general de los seres vivos y de la biosfera terrestre4”.

Bibliografía

1.- Capra F. La trama de la vida. Barcelona: Anagrama, 1998.

2.- Krieger N. Theories for social epidemiology in the 21st century: an ecosocial perspective. Int J Epidemiol. 2001; 30: 668-77.

3.- Pérez JM. Problemas filosóficos de las ciencias modernas. Madrid: Contracanto, 1989.

4.- Cordón F. Prólogo en: Darwin Ch. El origen de las especies. Madrid: SARPE, 1983.

NOTAS:

1. Otras obras de Faustino Cordón:

– Cordón F. La evolución conjunta de los animales y su medio. Barcelona: Península, 1966. (Barcelona: Anthropos, Edición corregida y aumentada, 1982).

– Cordón F. Cocinar hizo al hombre. Barcelona: Editorial Tusquets, 1979.

2. Otros artículos de Nancy Krieger:

– Krieger N. Epidemiology and the web of causation: has anyone seen the spider? Soc Sci Med 1994;39:887–903.

– Krieger N, Davey Smith G. ‘‘Bodies count,’’ and body counts: social epidemiology and embodying inequality. Epidemiol Rev 2004;26:92–103.

3. Fritjof Capra. Físico idealista estadounidense que se dio a conocer con su obra “El Tao de la física” (1975) y que ha influido en la extensión de las filosofías místicas orientales entre los científicos de EEUU. Propone un nuevo paradigma científico: el paradigma ecológico.

9 comentarios to “PROPUESTA DE UN MODELO ECOSOCIAL PARA EL ESTUDIO DE LAS CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES”

  1. Me parece muy interesante la propuesta del modelo ecosocial para tratar de entender porqué se producen las enfermedades. Creo que he entendido que pueden existir causas en 1 o más niveles en el exterior e interior del individuo que produzcan la enfermedad, pero no entiendo bien como el medio cambia la biología de los individuos, ¿cambian también sus genes?

  2. Irene P.L. Says:

    pues nuestros genes pueden cambiar en el desarrollo de un solo individuo (ontogenia) por ejemplo en el momento en que estamos constantemente expuestas a la contaminación de aire, tierra, agua… que pueden contener agentes tóxicos cancerígenos o mutágenos provenientes de la industria química, por ejemplo. Y en el caso de la especie humana (filogenia) claro que nuestros genes han ido cambiando en desarrollo común con nuestro entorno, con el resto de la naturaleza, al igual que todas las especies, unas se adaptan a otras y al medio ambiente (esa es la base del evolucionismo darwinista), aunque quizás en el caso del homo sapiens nuestra adaptación también se ha ido centrándo en modificar el entorno mediante el desarrollo de la cultura, hasta llegar al punto de hoy en día donde lo estamos destruyendo creando esas condiciones artificiales que poco pueden durar de ‘desnaturalización’ del ser humano y su entorno. Claro que por mucho que se nos bombardee con una supuesta conciencia ‘ecológica’ esto no cambiará hasta que no cambia el sistema económico social que se basa en el constante crecimiento a costa del trabajo de la mayoría de las personas, y por tanto consumo y arrojo de desperdicios. en este sentido el análisis de las condiciones sociales y económicas (pobreza, servicios sociales, cultura), ambientales (calidad del medio), etc, son sumamente importantes para encontrar las causas de las enfermedades.
    …pero la solución no llegará en el marco de la sociedad donde actualmente vivimos…

  3. Epidemiología Says:

    Ampliando la primera parte de la contestación de Irene, efectivamente a lo largo de la vida de los individuos, de su ontogenia, el medio, las circunstancias del exterior modelan su biología…no solo las agresiones negativas (tóxicos u otros) sino todo tipo de influencias. El cerebro, por ejemplo, por su gran plasticidad muestra cambios constantes, de sus neuronas, axones y dendritas, y las múltiples conexiones que se establecen y se desarrollan según las circunstancias del individuo, principalmente en sus primeros años de vida, pero también en los años posteriores. Las facilidades que el medio provea para un adecuado desarrollo psicomotriz, afectivo o intelectual, serán influencias positivas en el desarrollo cerebral, y de otros órganos; en suma, en la constitución biológica de las personas.

    A su vez, esa configuración ontogénica se transmitirá a la descendencia en una continua espiral filogenética biología-medio, medio-biología. Recalcando que para los seres humanos al medio natural se añade el social o la cultura que los humanos han ido conformando a lo largo de su historia. El medio social ha determinado profundamente la evolución de la especie humana, primero de forma más biológica-mecánica cuando aún dominaba poco el medio natural pero luego de forma más biológica-intelectual, psíquica y social cuando ha podido transformar de forma más activa la naturaleza que le rodeaba a través de su organización económica, social, sus técnicas y costumbres, lo que Gordon Childe llamaba cultura1.

    1.- V. Gordon Childe. “Los orígenes de la civilización”. México: Breviarios del fondo de Cultura Económica, 1995.

  4. Lucía castaño Says:

    Yo veo todos estos temas más complicados de lo que parece, por ejemplo sobre el hombre y su relación con el medio, sobre todo en lo que dice Irene pienso que el desarrollo del hombre a lo largo de la historia conocida ha supuesto un avance, ha modificado la naturaleza, siempre lo ha hecho para cambiar. Primero, en el paleolítico, cogiendo las piedras, las maderas de los árboles, después en el neolítico desbrozando los carrizos de los ríos para la agricultura o exterminando lo predadores o explotando las rocas para coger el cobre, y después, más y más. La alternativo no creo que sea volver a los tiempos pasados y comer frutos silvestres y peces, ¿cuál sería entonces?

  5. Creo que Irene no dice que el desarrollo del ser humano haya sido un retroceso, sólo que en el trascurso de la historia, ha ido destruyendo la naturaleza cada vez más.

    pienso, como Irene, que la desigual relación hombre-hombre, es decir, la desigualdad de clase, viene de la mano de la desigualdad hombre-naturaleza, en cuanto a su explotación (hecho evidente). Y que con la abolición de dicha desigualdad, ésta podrá suavizarse.

    En este respecto, todas las sociedades y realidades económicas que han poblado el planeta han causado un impacto en el globo diferente, pero todas lo han causado; por ejemplo: en el paleolítico, muchas especies estuvieron a punto de desaparecer, debido a la gran demanda de carne de los grupos humanos que nacían, relacionándose en una sociedad casi igualitaria, sino totalmente. En el mundo romano, por poner un ejemplo, la gran producción metalúrgica y la gran cantidad de uso de plomo, hizo que la contaminación del aire de dicho mineral fuera la más alta hasta el siglo XX. En la edad media, las grandes roturaciones de los siglo X-XIII hicieron cambiar el paisaje centro europeo, talando grandes masas de bosque para la supervivencia de la sociedad europea de aquel entonces. Estos son sólo algunos ejemplos de que en la historia del ser humano, el cambio de la naturaleza ha sido una constante.

    Lo que estoy en desacuerdo con Irene es en esa “desnaturalización”; siendo seres humanos, somos parte de la Naturaleza, y nuestras creaciones, son tan parte de ella, como lo son los frutos de un árbol. o al menos eso pienso; Otra cosa es que hayamos forzado esas creaciones naturales y las hallamos destinado al bien de la sociedad.

    Una duda; que diferencia hay entre la desecación por causas naturales del desierto del Sahara y la desecación por causas antrópicas (al fin y al cabo, naturales) del sureste de la península ibérica.

  6. irene P.L. Says:

    Realmente no me refería a que la solución fuese volver a tiempos pasados idealizados, sino que pienso más bien que ya que ahora tenemos más conciencia del cuidado del entorno en el que vivimos, y tenemos más posibilidades para que la adaptación sea lo menos irracional y dañina posible, entonces deberíamos movernos en ese plano: construcción de vida teniendo en cuenta que no podemos por ejemplo hacer un uso despilfarrador de recursos, porque estos son finitos. (Y claro que antes se ha hecho siempre, pero eso no quita a que sea destructivo. Además, esa idea de cambio y progreso asociada a la de explotación quizás sea la que habría que cambiar, sistema productivista)
    y en esta línea hablaba de ‘desnaturalización’, como pensar que somos seres por encima de, más allá de las condiciones naturales, que podemos prescindir de nuestro entorno natural para seguir viviendo, con que sube el PIB cada año, es que la cosa va bien. Desnatualización como no vernos parte del ecosistema global, como sentirnos en desvinculación con el flujo de materiales, residuos, climas… en el que de hecho vivimos; sino pensar que vivir en un mundo tecnológico (todo se soluciona con la tecnología) nos ‘salva’. Así, uniendo la relación racional con el entorno y el sabernos en ella, claro que hay una diferencia entre la desecación por causas naturales no antrópicas que antrópicas, y es que quizás las segundas pudieran evitarse, porque esconden una intención. Si sabemos que no queremos que el planeta entero sea un desierto, no deberíamos (estoy incluyendo a demasiada gente cuando quizás no seamos tantas) emprender proyectos que supongan la degradación del entorno, como complejos urbanísticos, políticas nefastas de agua, etc… Quizás otro tipo de agricultura, de turismo, etc, no habría llevado a esa desecación.
    Cierto que somos parte de la naturaleza y por tanto naturales, pero si se usa la cabeza sólo para conseguir beneficios monetarios récord, claro que se estará deteriorando la calidad de vida de millones de seres humanos y el medio ambiente.

  7. Retomando el primer comentario de Irene, su segunda parte y lo que luego amplia contestando a Alex: Creo que el sistema económico de las grandes multinacionales, con su actual estructura económica –y social- que abarca a amplias áreas del planeta, se enfrenta a dos tipos de contradicciones. Las internas inherentes a los sistemas económicos imperialistas (y hasta nos podemos remontar al imperio Egipcio o a Mesopotamia), ya que debe su desarrollo a las diferencias de clases que produce: empobreciendo a amplias capas de la población y enriqueciendo enormemente a una minoría de privilegiados. Alex dice muy acertadamente: la desigualdad de clase, viene de la mano de la desigualdad hombre-naturaleza, en cuanto a su explotación. Hay una doble explotación la del hombre y la de la naturaleza, actualmente es una cruda realidad mundial, la primera explotación trae como consecuencia el empobrecimiento de muchos países y el enriquecimiento de unos pocos, dentro de los cuales sus clases más humildes también la sufren y la segunda explotación, la de la naturaleza que está provocando consecuencias medioambientales de una gravedad como nunca antes. Muy profundo tendría que ser el cambio de nuestro sistema económico, y social, para que deje de producirse las dos desigualdades, por eso Irene advierte que las causas antrópicas de la degradación del medio ambiente debe especificar más claramente quienes y en que contexto son los que lo están produciendo.

    Y es en este contexto más amplio donde debemos situar el estado de salud y enfermedad de nuestras poblaciones, ya que no por obvio podemos ocultar que las desigualdades sociales producen desigualdades en salud, pero no solo se debe decir esto, sino responsabilizar a unas estructuras económicas y sociales muy concretas (por supuesto incluidos sus responsables y dirigentes) de nuestra sociedad. Partiendo de ahí debemos considerar las idiosincrasias del país y región donde llevemos a cabo el análisis, ya que las contradicciones se producen de forma diferente en los diferentes núcleos o sociedades y en este contexto algo más específico podemos desentrañar como se produce el camino de la lesión o enfermedad. No debemos olvidar dentro de estos condicionantes sociales la cultura que se genera en estos sistemas, resumiendo mucho en la actualidad el aislamiento de las personas, el consumo desbocado promovido por las grandes empresas, la superficialidad de dicho consumo y de la vida en general de las personas, que provoca más insatisfacción y superficialidad, son también aspectos que debemos analizar como determinantes de la salud. Decíamos que en el análisis de la enfermedad debemos recorrer los posibles determinantes desde los marcos más generales, los ya mencionados hasta llegar a la biología humana y sus lesiones internas (o viceversa), dependerá del problema de salud que, no solo las causas, sino también los escenarios, sean de un tipo o de otro.

  8. Cordiales saludos: Mi nombre es Carlos González. He sido profesor de matemáticas y física en la enseñanza secundaria durante 24 cursos. Finalmente, al verme limitado en mi deseo de practicar una enseñanza basada en los nuevos paradigmas, decidí dejar el camino de la enseñanza oficial e iniciar uno nuevo, alternativo al sistema imperante.
    Durante años, he podido comprobar como mis alumnos adolescentes enterraban sus sueños hasta hacerlos invisibles. Su entorno les enseñaba que la “seguridad” era lo primero: estábamos creando víctimas. La rabia que sentía ante tal panorama la he trasmutado en creatividad, escribiendo un libro que narra cómo empoderar a los adolescentes:
    “Un maestro decide crear un ambiente mágico en su clase para empoderar a sus alumnos. Les ayuda a descubrir los enormes potenciales que habitan en su interior. Les revela un mundo más allá de la mente programada y de las creencias. Para llevar a cabo su proyecto el profesor emplea curiosos trucos…
           Poco a poco, cada alumno se convierte en su propio maestro, en una fuente de conocimiento para él y sus compañeros. La vida se torna mágica: pueden vivirla desde su corazón “
           El título del libro es: “Veintitrés maestros, de corazón-un salto cuántico en la enseñanza-” Se plantea un modelo de educación que se basa en descubrir la fuerza interior.
           Hoy puede ser ciencia ficción…tal vez una semilla, pero si la nutrimos puede generar una forma totalmente nueva de enseñar, en la que el ser humano deja de sentirse víctima, para sentirse el creador de su propia vida.
    Creo que su trabajo va en la misma línea que el mío. Por eso, me atrevo a enviale mi libro en versión digital*. He decidido regalarlo persona a persona o institución a institución. Necesita volar…hacia lugares en los que pueda ser bien acogido. Si lo lee le agradecería cualquier comentario. Todos los amantes de la lectura sabemos que bastan cinco minutos con un libro para saber si es de nuestro interés, sólo le pido ese tiempo. Siéntase libre de enviarlo a las personas o asociaciones a las que este libro pueda ayudar. Gracias por su presencia. Le deseo felices creaciones…
                                                                                                        Carlos González
    P.D Mi blog es: http://www.ladanzadelavida12.blogspot.com
    * El libro se puede descargar desde mi blog

  9. Qmii CaSh Says:

    Me parece muy interesante la propuesta del modelo ecosocial para tratar de entender porqué se producen las enfermedades. Creo que he entendido que pueden existir causas en 1 o más niveles en el exterior e interior del individuo que produzcan la enfermedad, pero no entiendo bien como el medio cambia la biología de los individuos, Pero ¿Cuales son las principales causas antrópicas que han deteriorado el medio ambiente?

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